Más allá del simple jamonero tradicional existe la JAMOTECA DIAMANTE.

Para los quesos existen queseras además de una tabla para su corte y manipulación. Para el jamón solo un jamonero tradicional mas o menos sofisticado.

El jamón ibérico de calidad es el emblema de la gastronomía española que triunfa en todo el mundo.

La JAMOTECA consta de una base para apoyo del jamón y recogida de grasas, casquillo giratorio para fijación y volteo de la pieza sin sacarlo y cubrición. Está realizado en acero inoxidable de uso alimentario AISI 304 de 1,5 milímetros de espesor.

La JAMOTECA DIAMANTE además de servir para CORTAR EL JAMON como cualquier jamonero tradicional, profesional o doméstico, cumple con las siguientes funciones:

1º.- En primer lugar nos informa de la temperatura ambiente o del habitáculo y decidiremos si debemos atemperarlo.

2º.- Proteger el jamón una vez iniciado el corte para su consumo, preservándolo de agentes externos como ambientadores, insectos, insecticidas, olores, vapores, etc. y mejorar su aspecto sin paños, film transparente o tocino.

3º.- Atemperar el jamón en un tiempo record, sin sobrepasar la temperatura de consumo, y sin que haya que dejarlo durante días para que vaya cogiendo la temperatura deseada lentamente, lo cual a veces no llega a conseguirse. A veces la premura de tiempo hace que se necesite tener un jamón listo de un día para otro. Si se prefiere, para un consumo lento, se puede atemperar solo superficialmente, el espesor destinado al consumo, puntualmente.

4º.- La temperatura es un factor importantísimo para el aspecto, sabor y aromas del jamón. Podemos darle calor, o frio para evitar un exceso de sudoración, si el caso fuese de temperatura ambiente excesiva.

5º.- Es válido para todos los rincones de la geografía española y mundial en función de su humedad y temperatura para degustar el jamón a la temperatura óptima de consumo, 22ºC-25ºC según los expertos.

6º.-Podemos igualmente revertirlo a la temperatura óptima de conservación en el caso que se prevea un consumo lento, por ejemplo en casa.

TEMPERATURAS DEL JAMON

La mayoría de expertos coinciden en que la temperatura es un factor importantísimo para degustar un jamón ibérico de calidad.

Una vez que el jamón sale de la sala de maduración se aconseja que la temperatura del mismo debería ser:

TEMPERATURA DE BODEGA…………………………………………………… 16-18ºC

TEMPERATURA DE CONSERVACION-MADURACION…………….. 19-21ºC

TEMPERATURA DE CONSUMO………………………………………………… 22-25ºC

A la temperatura indicada el jamón, al introducirlo en la boca la primera sensación es de dulzor y tras ella desprenderá su intenso sabor característico.

Si el jamón está demasiado frío, nos parecerá soso y falto de intensidad. Una vez calentado en la boca, notaremos su característico sabor.

En caso de estar a una temperatura superior a 25ºC, el jamón desprenderá su grasa sobre el plato y utensilios, dejando en ellos parte de su intensidad.

Por encima de 28ºC algunas moléculas que lo componen varían su estructura, como si se “cocinase” y de esta forma deformamos en parte su sabor.

En resumen, el jamón al igual que los embutidos derivados del cerdo, deben comerse ni demasiado fríos ni demasiado calientes.